Este es un espacio dirigido a los estudiantes del Liceo Pedro Leandro Ipuche y Escuela Agraria de Santa Clara de Olimar, con recursos tanto para su uso en clase, como de apoyo a las tareas en casa...

jueves, 13 de junio de 2024

El Batllismo

 

Economía. 

Críticas al modelo agro- exportador.

Diario “El Día”, 1891.

“Tenemos un país en el que la luz es extranjera y privilegiada en forma de Compañía de gas; en que el agua se halla en las mismas condiciones en forma de Empresa de Aguas Corrientes; en que la locomoción representada por tranvías, ferrocarriles, vapores, es también extranjera, etc. ¿A qué continuar? Todo es extranjero y privilegiado o tiende a serlo. Y de esta manera, si en el régimen político hemos destruido el sistema colonial, no lo hemos destruido en la industria, en el comercio…  

El hecho es que una inmensa parte de las riquezas del país se van… El número más considerable de los productores de esas riquezas trabajan en el país, pero no para el país ni para habitantes del país. Sus industrias son como pesquerías que se establecen en las costas de las islas desiertas. Cargan todo lo que pueden y levan anclas.”

Texto extraído de: CAETANO, G. y RILLA, J. “Historia contemporánea del Uruguay. De la colonia al Mercosur. Montevideo, Colección CLAEH- Fin de Siglo, 1994

11-  ¿Qué críticas se realizan a la presencia de empresas extranjeras?

12-  A partir de lo que estudiamos acerca del imperialismo informal británico en Uruguay explica la frase destacada en negrita.

13-  ¿Qué cambios se pueden haber propuesto en la época para superar esa situación? 

14-  Busquen información sobre el diario “El Día”, quién lo fundó, a qué grupo político representaba, qué importancia tuvo…  

15-  Busca la biografía de José Batlle y Ordóñez.

          

Reformismo batllista

ESTATIZACIONES Y NACIONALIZACIONES de los servicios. 

Texto 1: Acerca del servicio de tranvías Domingo Arena en junio de 1914 dijo: “… el fin del gobierno no puede ser amasar dividendos… El fin del gobierno debe ser mejorar los servicios… donde todo el personal esté tratado como en ninguna parte. Hacer una empresa de tranvías que llegue a todos los ámbitos de la ciudad, aún donde no ofrezcan rendimientos inmediatos. Rebajar los pasajes, poner tranvías para obreros…”.


Texto 2: “El principio ideológico era que los servicios públicos esenciales debían estar en manos del Estado por varias razones. (…) El Estado debía intervenir allí donde el capital privado fuera indeciso o temiera perder dinero, porque no estaba guiado por el afán de lucro sino de servicio público; el Estado tenía el deber de sustituir en lo posible a las empresas extranjeras que se llevaban las ganancias fuera de fronteras debilitando así al país.”

Texto extraído de: NAHUM, Benjamín. “Manual de Historia del Uruguay. Tomo II: 1903- 2000” Montevideo, B.O., 2007.

1-      Identifica cuál de estos textos es histórico y cuál historiográfico.

2-      Según Domingo Arena… ¿Cuáles deben ser los objetivos de los servicios públicos?

3-      Para Nahum, ¿cuáles fueron las razones que hicieron que se llevara adelante la política de estatizaciones y nacionalizaciones?

4-      ¿Qué significan las siglas de los logos que se ven?

Texto 3: “…la acción del Estado debe limitarse a proteger con leyes sabias la acción privada. (…) Estamos practicando una política de monopolio económico, cuyos frutos desastrosos están a la vista, provocando la emigración del capital extranjero que tanto necesitamos para nuestro progreso (…) Hay que dejar trabajar a la gente y hay que ampararla con leyes liberales en vez de monopolizar todos los negocios que se consideran de algún rendimiento y que en manos del Estado solo dan pérdidas.”

Intervención de Luis Alberto de Herrera en el Consejo Nacional de Administración el 12 de julio de 1929.

5-      ¿Cuáles son las críticas que realiza Luis Alberto de Herrera a la política de estatización y nacionalización?

6-      ¿Cuál es tu opinión al respecto? 

LEYES SOCIALES

LEGISLACIÓN LABORAL

Desde el diario “El Día” Batlle planteaba que las ocho horas eran necesarias para que el obrero pudiera vivir, además de trabajar, recrearse, leer, interesarse en la política y convertirse en ciudadano.

“El país necesita productores, pero productores que sean ciudadanos. Bastante es que la constitución menoscabe los derechos innatos del que trabaje por el jornal. Y todos los que quieran que el país tenga ciudadanos capaces de aquilatar sus necesidades, defender sus derechos y realizar sus esperanzas, deben dar toda su simpatía a la jornada uniforme de ocho horas, la cual permitirá que la mayoría de los ciudadanos sean hombres instruidos

, fuertes y libres”.

7-  ¿Por qué, según Batlle y Ordóñez, era fundamental para el individuo y para el país que se instaurara la jornada de 8 horas?  

“La Democracia”, el diario nacionalista dirigido por Carlos Roxlo y Luis Alberto de Herrera, argumentaba que en el país casi no había industria y la “cuestión obrera” era pura demagogia del gobierno: 

“… aquí no hay gran industria, ni masa obrera, ni burguesía acaudalada, ni pavorosos problemas de carácter social. Nuestro país no es otra cosa que una pobre y oscura republiquita, donde todo está en ciernes, sin capitales, con muy escasa población y alguno que otro embrión de fábrica. (…) Y siendo así, ¿qué significa la racha anticapitalista que sopla en las alturas oficiales? A nuestro juicio no tiene fundamento legítimo; no expresa una exigencia del ambiente, ni es tampoco la resultante obligada de una etapa social. Esa prédica no es sincera, no es generosa, ni es semilla del bien (…). No: esa prédica es un disfraz, un mascarón, una vocinglería que encubre y disimula el desenfreno de los intereses…”

8-  Según el diario “La Democracia” ¿cuáles son los objetivos reales de Batlle y Ordóñez al establecer la legislación social?

9-  ¿Por qué no son necesarias las leyes laborales según el texto?

En otro artículo Batlle y Ordóñez contestaba irónicamente una afirmación de “La Democracia” de la siguiente manera: “seremos una pobre y oscura republiquita, pero tendremos leyecitas adelantaditas”.

Textos extraídos de: NAHUM, benjamín “La época batllista”. Montevideo, B.O., 2011.

EL BATLLISMO Y LA REFORMA MORAL

Ley de divorcio 1907

“En 1905, un diputado cercano al presidente, Carlos Oneto y Viana, presentó un proyecto de ley sobre divorcio que causó enorme revuelo en la sociedad montevideana de entonces. El proyecto establecía que se podría conceder el divorcio por adulterio de la mujer en todos los casos o del marido en la casa conyugal o con escándalo público; por tentativa de uno de los cónyuges contra la vida del otro; por actos de violencia; por injurias graves y frecuentes y por los malos tratos del marido. La moral católica predominante en la época, que no admitía el divorcio, hizo que se elevara un petitorio en su contra a la Asamblea firmado por miles de mujeres y se responsabilizara al gobierno de Batlle y Ordóñez de una medida que consideraba destructora de la vida familiar.”

  Textos extraídos de: NAHUM, benjamín “La época batllista”. Montevideo, B.O., 2011.

 

 

 

“El núcleo del mensaje (del batllismo) no ofrece dudas: la organización social, económica y política debe garantizar a cada individuo las mismas oportunidades de elevarse en la escala social; dependiendo luego todo del “mérito” personal. (...) El segundo postulado incorpora la novedad. El Estado será la herramienta niveladora que restablecerá la igualdad natural. Concebido como el representante de toda la sociedad, inclinará la balanza del lado del débil cuando la estructura económica, social o cultural haya colocado el fiel del lado de los fuertes, los privilegiados, los menos. El Estado debería ser (y podía ser) el corrector de la injusticia, no tenía por que seguir representando a los grupos dominantes. Para ello abandonará su viejo papel de “juez y gendarme” e intervendrá directamente en la economía y en la sociedad. (...)El Estado reformista no pretendía destruir el sistema sino sus excesos (...) La lucha de clases era un hecho que podía ser eliminado sin modificar el supuesto de la propiedad privada de los medios de producción (...) en todas las clases sociales había hombres de buena y mala voluntad. El individuo no tenía determinada su conciencia por su posición social sino que su conciencia seguía el camino del bien colectivo cuando era despertada” J.P. Barrán y B. Nahum Batlle, los estancieros y el Imperio Británico. II. Un diálogo difícil. Págs.40 a 44.

10-  Para el reformismo batllista ¿Cuál debía ser el papel del Estado?

11-  Realiza una lista con medidas tomadas durante el período batllista que hayan servido para “inclinar la balanza del lado del más débil”.  

APOYOS Y OPOSICIÓN AL BATLLISMO

“En febrero de 1911 Batlle y Ordóñez regresó de su viaje por Europa luego de casi cuatro años de ausencia. El domingo 19 de febrero se dio frente a su casa una manifestación multitudinaria en su homenaje, la prensa opositora calculó la asistencia al acto de unas 20.000 personas, más del doble de quienes habían sufragado en todo el departamento de Montevideo en los comicios del pasado 18 de diciembre. 

De esta manera describió dicha multitud ‘The Montevideo Times’, el órgano de la colonia británica, ya por entonces alineado entre los opositores más acérrimos de Batlle y sus políticas. El periódico británico en su relato sobre el acto refirió la presencia de ‘una “mélange” extraordinaria’. En su reseña, esa multitud se conformaba con ‘clases trabajadoras, en las cuales el señor Batlle es indudablemente popular, estaban ampliamente representadas’, ‘un gran número de soldados (y aún de policías)’ vestidos de civil, ‘muchos empleados públicos de categoría inferior’, ‘un gran número de peones gubernamentales y municipales’, ‘una buena cantidad de estudiantes universitarios’, ‘un contingente de 150 diarieros enviados por “El Día”’, ‘amplio número de muchachos y muchachas entremezclados, y una cantidad de gentuza’. ‘Hemos visto –concluía el cronista- varias manifestaciones extrañas en nuestra vida, pero nunca antes tan abigarrado conjunto, o tantos individuos vulgares o de aspecto descuidado, porque no eran ciertamente aquellos que de ordinario se ven en las calles. Las mejores clases de la población, y los elementos moderados, comerciantes y conservadores estaban muy espaciadamente representados como era de prever’.”     

Texto extraído de: CAETANO, Gerardo. “La República batllista”. Montevideo, Banda Oriental, 2011. 

miércoles, 29 de mayo de 2024

España: La imposición del monopolio comercial


Para asegurarse el mayor beneficio posible, los monarcas españoles establecieron el monopolio comercial en el continente americano: las Indias podían comerciar sólo con España. Todo el tráfico de mercancías estaba centralizado y se mantenía bajo estricta vigilancia. El cargamento de los buques se efectuaba en España, por comerciantes de Sevilla y Cádiz, con la intervención de la Casa de Contratación, la que indicaba qué artículos y qué cantidad debían embarcarse; los productos que de retorno debían llevar y las escalas que tenían que hacer.

Se estableció el sistema de puerto único: sólo desde Sevilla (y desde Cádiz a partir de fines del siglo XVII) podían salir mercaderías para América, y sólo a Sevilla podían llegar los cargamentos americanos. La región sevillana, ubicada al sur de España, era la sede de las casas comerciales más importantes de España. Su situación geográfica, accesible y segura, era favorable para las actividades marítimas y comerciales. En América, los únicos puertos autorizados para el comercio eran Veracruz (México), Portobelo (Panamá), La Habana (Cuba) y Cartagena (actual Colombia).

El monopolio comercial español tenía diversos objetivos, claramente establecidos. El principal era evitar la participación de otros países europeos (como Inglaterra, Holanda y Francia) en el comercio colonial, de modo que los beneficios del intercambio fueran exclusivamente españoles. Los mercaderes extranjeros no estaban autorizados legalmente para participar en el comercio americano. Sólo intervenían en forma indirecta en calidad de abastecedores, llevando sus mercaderías a Sevilla.

 

El sistema de flotas y galeones.

Para el comercio con sus colonias Felipe II de España, hijo de Carlos I, estableció el sistema de flotas y galeones, que tuvo vigencia desde mediados del siglo XVI hasta mitad del siglo XVIII. La metrópoli enviaba anualmente dos flotas acompañadas por embarcaciones de defensa (los galeones) para protegerlas de los ataques de piratas y de corsarios, principalmente ingleses. Las flotas partían desde Sevilla, una en enero y la otra en agosto, y navegaban por las rutas establecidas por la Corona. Al llegar a América se dividían:

_ una parte se dirigía al puerto de Veracruz en México, desde donde se distribuían las mercaderías por el Virreinato de Nueva España:

_ la otra llegaba hasta Portobelo, en Panamá, desde donde se distribuían por el Virreinato del Perú.

 

Mercancías transportadas, fletes y seguros:

                                                                                                

Las exportaciones españolas hacia América en los primeros tiempos de la colonización están fundamentalmente compuestas por alimentos, aperos de labranza y manufacturas. Entre los alimentos se lleva trigo, legumbres, vino (a partir de 1519 se exportaban vides para plantarlas en América), aceite, vinagre, azúcar, y desde Canarias se enviaron obreros especializados para su producción). Para fomentar la agricultura y la ganadería se mandan aperos en general y semillas, plantones y ganados. Las manufacturas comprenden paños, sedas, ropas, vidrios, cuchillería, herramientas, libros, etc.

En cuanto a las importaciones se refiere, hay que destacar algunos productos típicamente americanos como son el tabaco, cacao, chocolate, cochinilla, añil, palo del Brasil, cueros, maderas. El tonelaje de las importaciones es inferior al de las exportaciones, sin embargo esa diferencia queda compensada con creces con el extraordinario valor de la importación de metales preciosos como el oro y la plata.

Para España.

Ventajas: el sistema le permitió un efectivo contralor del comercio con los reinos de Indias, gracias al sistema de flotas y al régimen de puerto único.

Inconvenientes: aguzó el ingenio y la apetencia de los contrabandistas, no sólo ingleses y holandeses, sino también españoles. Incluso las autoridades se mezclaron con el contrabando, que resultó siempre un magnífico negocio en perjuicio de la Corona.

Para América

Inconvenientes:

 

·           El encarecimiento de los productos en zonas distantes a los puertos donde llegaba la flota. Debido a la cantidad de intermediarios por los que pasaban, los productos en las zonas más australes del continente podían salir muchas veces más caras que en el Caribe y zonas aledañas. Parte del trayecto se hacía por mar, y el resto por tierra, El traslado era lento y difícil por las grandes distancias, los malos caminos y los precarios medios de transporte (a lomo de mula). Los productos tardaban en llegar y sus precios eran muy altos. Las mercancías se encarecían porque pasaban por muchos intermediarios (vendedores del puerto, del interior, comerciantes locales) y también por el alto valor de los impuestos de entrada y salida.

·           Desabastecimiento, debido a que muchos de los productos que traían los barcos se perdían o pudrían en el trayecto.

Ventajas: La necesidad avivó el ingenio de los americanos: como las mercaderías eran costosas, estos prefirieron elaborarlas en el país.

·           Desarrollo de las manufacturas americanas. Se desarrollaron tanto para no pagar de más los productos como para no esperar a la llegada de la próxima flota. De ese modo, las ciudades del Interior hicieron surgir una abundante industria manufacturada.

En ese sentido, el monopolio encarecedor fue el mejor incentivo y la mejor defensa de los telares, obrajes, ingenios, talleres, molinos y viñedos, crecidos a la sombra de la necesidad.

·           Desarrollo del contrabando, principalmente en los puertos más importantes de Sudamérica, como el de Buenos Aires. Fue una respuesta considerada legítima para no pagar excesos de precios. A partir del siglo XVII otras potencias, como Francia e Inglaterra, se aventuraron a comerciar con América. Ofrecían productos más baratos y en forma más rápida, y los ingresaban a América a través del contrabando. Los contrabandistas podían vender en América a bajos precios porque sus mercancías no pagaban impuesto ni sufrían los altos costos de transporte del comercio legal.

 

Corsarios y piratas.

El tráfico marítimo entre España y América era muy importante. Los barcos españoles iban y venían por el Atlántico, cargados de enormes tesoros como joyas, sedas y monedas de oro y plata. El transporte de semejante cargamento dio lugar al desarrollo de la piratería. Los corsarios y piratas, generalmente ingleses, franceses y holandeses, se organizaron para atacar las flotas españolas y apoderarse de las riquezas y mercaderías que transportaban.

Los corsarios actuaban cuando su país mantenía guerra con España. El botín capturado se repartía correspondiendo una parte al Estado. Sus actividades cesaban al declararse la paz.

Los piratas operaban en todo tiempo, por cuenta y riesgo propio y se distribuían entre sí el producto. Su centro estaba en la isla Tortugas, al norte de Haití, desde donde se ocuparon durante los siglos XVII y XVIII del mar de las Antillas.